Cómo construir el año que mereces II
La dirección te da felicidad. Celebra el ritual para encontrarla.
Esta edición de Hambrientos está patrocinada por Gaspar, el Rey Mago: se vienen muchos kilos de incienso.
Descubrir la importancia de las filosofadas intangibles es señal de maduración, también te digo.
Si crees que puedes ignorar esto y empezar ya con “comer mejor, ganar mucho dinero y ser feliz” sin pasar por lo de hoy, eres carne de la época que nos toca vivir: aceleración, descontrol, sobreestímulo, deseo, éxtasis… y después vacío, insatisfacción, desencanto, decepción… y a volver a empezar.
En mi pantalla principal del móvil tengo dos recordatorios para no pasar por ahí:
Los días que le restan al año.
El máximo de meses que me restan de vida, si se cumplen las estadísticas (que verás como no).
Tengo el compromiso de decidir qué hacer con ellos, sin depender de qué hace el tiempo conmigo.
En la edición anterior te hablé de una idea crítica: la dirección te da felicidad.
Vamos a definir tu felicidad, marcando tu dirección.
Y lo haremos con dos herramientas sencillas, pero complicadas. Muy complicadas.
Tanto, que hago un parón para hablar del entorno y el momento para utilizarlas.
Mi ritual de dirección lo celebro todos los años en el mismo sitio, mismo momento. Tengo la gran suerte de irme a Canarias la primera semana de diciembre, con mi padre y mi hermano.
Lo hago desde hace 8 años (justo el tiempo que llevo diseñando mi año, sorpresa), y es mi excusa perfecta para empezar a pensar.
Busca tu momento para el ritual.
No necesitas rodearte de alemanes con poca esperanza de vida, solo conseguir:
Un entorno donde puedas sentarte a escribir, pero también salir a andar.
La mejor manera de pensar es con las manos y los pies, te lo prometo.Silencio, desconexión y soledad.
Una libreta. Si usas ordenador te deseo mucho mal en la vida.
Con todo listo, vamos a por las dos herramientas que marcarán la dirección de tu año, pero ojo, también de los siguientes.
Porque son dos asuntos que, una vez definidos, cambiarán poco en 10 años.
Vas a construir tu propia filosofía de vida.
Y eso es emocionante :)
1. Tus Reglas para Vivir.
Cuáles son tus fundamentos. De qué estás hecho por dentro.
Cómo te quieres relacionar con tu entorno.
Qué es importante para ti.
Qué consejos le darías a tu hijo.
Qué caminos intelectuales transitas para llegar a tus conclusiones.
Entre las memeces del libro de Jordan Peterson se esconde algo importante: tener unas reglas es crítico para tener una dirección.
Al hacer intentar definir las tuyas, tendrás dos retos:
1. Superar el folio en blanco.
Sentirte ridículo haciendo esto. Querer hacerte rastas y fumar marihuana. No pasa nada, avanza, con tus pantalones skinny y tu matcha. Disfruta del proceso de descubrimiento.
2. Que tus reglas no sean tuyas.
Vives influido por miles de cosas, es inevitable.
Pero sé muy sincero contigo: solo define las reglas en las que realmente crees.
Las que te comprometes a mantener durante los próximos 60 años.
En realidad, esto va de descubrir las reglas que ya utilizas, no de inventarte nuevas.
Es un ejercicio de introspección, no de creación. Mira dentro, a ver qué tienes.
Tendrás una edición de Hambrientos este año sobre este tema, pero te ayudo con mi ejemplo. Construí mis primeras reglas en 2021. Tengo 34 activas, te dejo cinco:
Haz buenas preguntas. Sin moderación.
Pocas cosas merecen tu miedo.
Valora si estás dispuesto a pagar el precio de lo que quieres.
La motivación es efímera. Aprende a prosperar sin ella.
Desapégate del estatus.
Hay algo mágico en definir tus reglas: las que no escribes.
Encuentras tus prioridades, tus valores, lo que más te importa.
A qué eres más sensible.
Cuando tienes las reglas para la buena vida, toca hablar de tu yo actual y de tu yo ideal.
Y de cómo hacer que se encuentren lo antes posible.
2. La Persona que quieres ser.
Ponte algo bonito, que aquí empieza la fiesta.
Con las reglas para vivir como criterio de diseño, debes hacer dos cosas.
1. Definir qué cualidades aspiras a tener.
De nuevo, esto te enseñará lo que es importante para ti, y lo que no.
Decide si quieres ser elegante, conversador, flexible, bondadoso, atlético, meditativo, respetuoso, disciplinado, culto, viajero, familiar, rebelde, organizado, puntual, honesto, independiente, decidido, calmado, cívico…
Todas valen, excepto funcionario.
Dibuja tu yo ideal con el número de elementos necesarios para conseguirlo.
Hazlo desde la calma, no desde la angustia. Esto no es una lista de tareas.
Solo estás jugando a conocerte más.
En mi caso, tengo 24 sitios donde mirar para avanzar en la dirección de la persona que quiero ser. Te dejo tres:
No juzga.
Ansioso en lo micro, paciente en lo macro.
Generoso con el dinero, egoísta con el tiempo.
2. Evaluar en qué punto estás.
Yo uso estrellitas, pero valen números, corazones y hasta berenjenas.
Evalúa del 0 al 5 en qué punto estás para lograr cada elemento.
Esto nunca será exacto, y si pones 3 o 4 estrellas no va a cambiar nada, pero te ayuda a entender cuáles están más consolidados y cuáles no.
Esto es lo relevante: porque al diseñar tu año podrás coger algunos de estos elementos y utilizar los próximos 365 días para cultivarlos más.
Y así, avanzar hacia la persona que quieres ser, no completar una lista de hitos.
Tendrás una dirección. Un camino correcto.
Otras cosas que pensar
Con este trabajo tendrás muchísimo más que el 99% de la gente que te rodea, te lo aseguro.
De cara al próximo paso (Objetivos y Sistemas, prepara café), te ayudará también sacar un rato para dos temitas extra:
Analizar tus prioridades y deficiencias.
Hitos relevantes que tengas claros en 2026, logros y fallos de 2025, etc. Sobre todo para saber qué arrastras para este año, que no se pierda.Definir tus identidades. Te ayudará para la próxima edición, podrás categorizar prioridades.
Por ejemplo, yo tengo tres claras: Padre, Empresario y Hambriento. Y otra extra porque es crítica para mí actualmente: “Persona sana”.
Aclaración final
Todo lo anterior sirve para todo el mundo, no importa si quieres acelerar o desacelerar.
Si quieres hacer más (aprender, crear, escalar, añadir), perfecto.
Si quieres hacer menos (parar, reflexionar, consolidar, optimizar), perfecto.
Por ejemplo, mi 2025 ha sido de hacer menos. He gozado lecturas relacionadas con frenar este año, ya te contaré.
Venía de años de vértigo y quería bajar la velocidad. Así que mi foco ha estado en mejorar lo que ya tenía, sin añadir mucho.
Sin embargo, mi 2026 será año de apretar, de añadir cosas nuevas, explorar, profundizar. Mi entrada en los 40, potencial crisis incluida, no me permite otra cosa :)
Avanza conmigo, si quieres.
Me tienes a un “Responder” en el email para compartir tu experiencia.
Quiero saber si te ayuda el ritual, si cambias algo respecto al mío, si te encuentras problemas…
Escríbeme sin vergüenza ni piedad.
Te deseo un ritual útil y gozoso :)
En la próxima edición, con la dirección tomada, cambiaremos el incienso por el martillo.
Te contaré cómo definir objetivos, por qué no son tan importantes y la magia de engancharlos con sistemas.



Lo de te vas a morir en X se lo he visto a Víctor , él marca con una X cada semana para ser consciente de que queda una menos jajaja
He intentando ejercicios como el que propones y se me han hecho mega complicados porque se me olvidan cosas o veo que una lista de 24 es demasiado para darme esa dirección.
En mi caso me es más fácil dibujar la vida que quiero aproximada y la dirección son las cosas que hay que hacer para llegar a esa vida.
Lo que sí vamos a coincidir hasta los más tecnológicos es que nada supera al papel y boli :)