Qué es para mí la Felicidad
Edición Mayo 2026
La coletilla edición mayo 2026 es importante.
Porque lo que vas a leer son mis conclusiones actuales sobre qué es la felicidad para mí, ahora.
Empiezo por mi felicidad de antes, por si te ayuda.
Hasta hace poco, mi definición era el estado ideal en el que hago lo que me gusta.
No una meta, sino una condición.
Pensaba que era buena; ahora pienso que es una basura.
Porque ponía el foco en el hacer.
Sigo pensando que no debe ser un objetivo, pero tampoco un atributo deseado, sin más.
Puto estoicismo.
Mi versión actual también respeta el enfoque: la felicidad como horizonte, como un ideal al que aspirar; que te da dirección.
Partiendo de eso, esta es mi versión de hoy:
Una agenda vacía, un alma llena.
En foto, sería esto:
Si buscas algo más que un resumen, te detallo:
1. Una agenda vacía.
No eres libre si no puedes dejarlo.
Decir NO sin miedo ni vergüenza.
Despreciar los protocolos sociales que te molestan, sobre todo los que impactan a personas que no te importan.
Que te envidien y respeten por ello.
Dominar todo el tiempo que sea dominable, en los dos ámbitos:
Trabajar en empresas/proyectos que te gusten la mayor parte del tiempo (ninguna te gustará siempre, en todo).
Ser despiadado con la parte personal. No evaluar la vida social por el número de amigos; elegir con talento las personas para bucear en las profundidades.
Aceptar el coste social que tiene todo lo anterior. Pagarlo con gusto.
Huir de la pereza, el tedio o la angustia cuando mires tu próxima semana.
Sacralizar esto:
Pedir permiso debería ser una excepción.
Gastar dinero en peajes y taxis para ahorrar tiempo y energía. No malgastarlo en cosas con coste de oportunidad alto.
Expandir con tu atención lo que te hace sentir bien.
Liberar tiempo para que lleguen oportunidades que merecen la pena.
Para las personas que llenan tu alma.
Y esto me lleva al punto 2.
2. Un alma llena.
No es sólo eliminar, también es mejorar.
Sentir satisfacción por lo que haces y por lo que eres.
Presumir de ti, contigo.
Construir recuerdos fascinantes, los que después te asaltan de repente. Esos de sonrisa tonta y mirada al infinito.
Sin experiencias catárticas, nos vale un rato de risas. Una comida memorable.
Alguna recomendación de libros o series.
Quizás presentarte a alguien que te va a caer genial.
Una videollamada de trabajo que termina en un nuevo round para conocer más a alguien que quieres cerca.
Evitar los microcabreos diarios; esos chispazos de electricidad estática en tu alma, en forma de comentario que no te gusta, coche que se te cruza, email que no encaja o, simplemente, un imbécil.
Esa tensión crónica de bajo grado que te arranca la vida sin notarlo.
Trabajar en ti. Conocer tus miedos, errores y vergüenzas.
Compartirlos con alguien, si te atreves (mucho coraje para esto. No estoy ahí).
Acercarte un poquito más a agenda vacía, alma llena, es una buena forma de pasar el día.
No necesitas grandes gestas, ojo.
Por eso te comparto la historia de debajo.
Extra: La felicidad en la vida estándar
Fue hace años, pero lo recuerdo muy bien:
Un señor cargando el coche de cosas, sudando como un cochinillo.
La mujer sentada como copiloto y dos niños en la parte de atrás.
El tipo no paraba de cargar carritos, juguetes, pañales, flotadores…
El pack dominguero al completo.
Lo miré y pensé que era más rápido pegarse un tiro.
Qué manera estúpida de renunciar a su libertad, para viajar de esta forma tan detestable y humillante.
Recuerdo el desprecio, mi soberbia, la altanería.
Atención, girito: He pasado esta Semana Santa en Benidorm.
Mis días han sido de playa, parque, viajecitos en la feria a 4€ y heladerías con mi novia y mi hijo.
La jodida felicidad.
Viva la vida estándar.
También necesito espacio para mis cosas nuevas, mis ralladas, mis experimentos y mis retos. Que la semana próxima la paso en un monasterio budista.
Pero qué felicidad me dio cuando me reconocí que mi vida no es la de Indiana Jones, que no necesito que lo sea.
Además, no conozco un solo adulto que, tras reclamar que su libertad es innegociable, nada de hijos, no la dedique a pasarse TikTok todas las noches.
Sea como sea, a por la felicidad, Hambriento.
La que tú definas.


